Tratamiento y Diagnostico para casos de enfermedad de Osgood Schlatter, o Dolores de rodilla.
Diagnóstico
Lo más conveniente es que un ortopedista valore si el dolor de la rodilla corresponde a esta enfermedad ya que existen diversas causas que lo pueden originar. Después de una minuciosa exploración física, si el especialista lo considera oportuno, se pueden realizar una serie de procedimientos para identificar con exactitud el origen del malestar, tales como: resonancia magnética, tomografía o artroscopia.
Prevención y tratamiento
La enfermedad Osgood-Schlatter puede ser difícil de prevenir. Lo más importante es limitar la actividad del niño cuando sufra dolor en la parte superior de la tibia (rodilla). No obstante, conviene adoptar una serie de precauciones, por ejemplo: realizar un buen calentamiento, aprender la técnica concreta de cada deporte, efectuar ejercicios de relajamiento al finalizar la sesión y, en algunos casos, utilizar rodilleras (que sirven para fijar y estabilizar las rodillas).
Los expertos coinciden que la mejor terapia, para este padecimiento, es descansar de la actividad deportiva inmediatamente. Es posible que pasen varias semanas o incluso meses para que el dolor desaparezca por completo. Una vez que el malestar haya cedido, el infante puede reiniciar todas sus actividades, por supuesto, de manera gradual y cuidadosamente.
En ocasiones, el médico puede prescribir antiinflamatorios para aminorar el dolor, con el objetivo de que el paciente normalice sus actividades lo antes posible. En algunos casos, se requiere de un breve periodo de inmovilización de la rodilla o incluso la cirugía.
No obstante, la enfermedad Osgood-Schlatter suele resolverse por sí misma en un periodo de 12 a 18 meses y sus síntomas desaparecen por completo cuando el niño alcanza su estructura adulta, es decir, deje de crecer. El dolor muy raras veces persiste después de esta etapa
