Incorporá a tu vida estos sencillos hábitos de higiene, y podrás defenderte mejor de las infecciones. Un resfrío no te va a matar, pero puede debilitar tu sistema inmunitario y hacerlo vulnerable a otros gérmenes más dañinos; sólo recordá cuántas veces un resfrío se convirtió en bronquitis o sinusitis. En promedio, un adulto padece dos resfríos por año, así que en vez de
exponerte a contraer enfermedades graves, aprovechá la oportunidad para prevenirlas.
1. Lavate las manos con frecuencia
2. Enjuagate las manos dos veces; en un estudio con voluntarios, científicos estadounidenses observaron que lavarse las manos una sola vez, incluso con jabón desinfectante, no destruye todos los gérmenes.
3. Tené cuidado al usar un baño público; los estudios revelan que muchas personas no se lavan las manos después de usar un baño público; y todas, se las hayan lavado o no, tocan el picaporte al salir.
4. Llevá siempre un desinfectante; los resfríos se contagian sobre todo por contacto mano con mano o con objetos, donde los virus pueden vivir muchas horas. Llevá siempre un gel o toallitas desinfectantes y limpiate las manos a menudo.
5. Prevenir es la clave: vacunate todos los años contra la gripe.
6. Dejá de culparte cuando te vaya mal en el trabajo; los estudios muestran que incluso quienes tienen el control sobre su trabajo, tienden a estornudar cuando pierden confianza en sí mismos, o se culpan cuando algo sale mal. Estas actitudes hacen que las personas se estresen más, y éste puede afectar el sistema inmunitario.
7. Poné cajas de pañuelos al alcance de la gente; comprá cajas de pañuelos descartables y colocalas en puntos estratégicos de la casa, la oficina y el auto.
8. Usá un humidificador; el aire seco crea el ambiente ideal para los virus del resfrío, por eso éste es más común en el invierno.
9. Usá los nudillos para frotarte los ojos; por lo general, los nudillos están menos contaminados con virus que las puntas de los dedos.
10. Cambiá tu cepillo de dientes cada tres meses; cuando terminamos de usarlo se puede volver un caldo de cultivo para los gérmenes.
11. Tomá una cápsula de ajo en polvo todos los días; en un estudio, a 146 voluntarios se les dio diariamente una cápsula de ajo o un placebo durante 12 semanas en invierno. Los que tomaron ajo no sólo tuvieron menor incidencia de resfríos, sino que cuando contraían uno, tardaban menos en aliviarse.
12. Movete; caminá, salí en bicicleta o andá a clases de baile.
13. Meditá; está comprobado que meditar reduce el estrés, y según los estudios, éste aumenta la propensión a los resfríos.
14. Comé yogurt todos los días; un estudio mostró que quienes comen una taza de yogur por día (de bacilos vivos o pasteurizado), contraen menos resfríos que quienes no lo hacen.
15. En invierno dejá abierta una rendija en las ventanas de tu casa; un poco de aire fresco mantendrá bajo control a virus y bacterias.
16. Lavate bien debajo de las uñas todas las noches; se lugar es un escondite perfecto para los gérmenes.
17. Cambiá o lavá las toallas de mano cada tres o cuatro días en los meses fríos.
18. No presiones al médico para que te recete antibióticos; el resfrío, la gripe y muchas otras enfermedades infecciosas comunes, son causadas por virus, y no son tratables con antibióticos, porque éstos sólo pueden destruir bacterias.
19. A la primera señal de un resfrío:
• Chupá una pastilla de gluconato de cinc hasta que se disuelva. Repetilo cada dos o tres horas.
• Tomá cápsulas de equinácea. Los estudios indican que puede reducir a la mitad el riesgo de resfrío.
• Tomá caldo de pollo. Mojá dientes de ajo con aceite de oliva, envolvelos en papel de aluminio, y dejalos una hora en el horno a 200° C. Luego untá una rebanada de pan tostado con el ajo y comela.
Según los estudios, todas estas medidas reducen la duración o las molestias del resfrío.
20. Estornudá y tosé sobre tu brazo o usá un pañuelo; lo que menos debemos hacer es taparnos la boca con la mano.
