Mucha gente tiene miedo de dejar de fumar porque piensan que van a ganar peso. En realidad, muchos pueden ganar un poco de peso pero no lo suficiente como para que cambie su apariencia. La gente no gana peso porque deja de fumar. Ellos ganan peso porque comienzan a comer más. Usualmente, la gente confunde la sensación de necesidad de nicotina con hambre y comen para tratar de que se vaya este sentimiento incómodo. Los fumadores están acostumbrados a tener algo en sus manos y su boca, por lo que probablemente pueden usar la comida para reemplazar el sostener un cigarro. Para evitar ganar peso, intenta las siguientes cosas:
- Bebe sorbos de agua en lugar de comer cuando tengas esa sensación desagradable.
- Come zanahorias o apio u otra comida saludable y baja en calorías.
- Haz ejercicio. Esto también te ayudará a mantener tu mente alejada del cigarro, y además te hará más saludable.
- Mantente ocupado. Es menos probable que comas si realmente no estás hambriento, si estás haciendo otras cosas.
