El frío, la humedad o los productos de uso diario pueden causar
resequedad en tus manos. Es por eso que debes cuidar y protegerlas.
Manos resecas
La forma más eficaz para mejorar las manos resecas y agrietadas consiste en una constante humectación. También, puedes colocar una taza pequeña de aceite en un recipiente. Se vierte encima medio litro de agua hirviendo y se tapa durante 10 horas. Después, se cuela la infusión y se añade cuatro cucharadas de vinagre en sidra. Esta aplica dos veces por semana y le dará suavidad y vida a tus manos.
Manos rojas
Las manos enrojecidas, debes lavarlas con un jabón neutro. Prepara la siguiente mezcla con una crema que sea aceitosa y con azúcar. Úntala en las manos y realiza un masaje constante, desagua con agua tibia. Y obtendrás unas manos muy suaves.
Manos suaves
Para tener las manos suaves, cuando laves platos utiliza guantes de goma, y si deseas un resultado mas efectivo, en tus manos unas gotas de aceite de oliva antes de colocarte los guantes y friega los platos con agua caliente. Cuando termines, verás unas manos suaves y humectadas.
